Recuerdo que...


Estaba en la preparatoria cuando le conocí, en ese entonces era una adolescente muy espontánea y bastante extrovertida para mí propio bien; con mi mejor amiga María, siempre seguíamos nuestros impulsos y actuábamos en consecuencia a lo que nos dictaban nuestros corazones.


Recuerdo que fue una tarde muy linda, justo después de que se terminaron las clases del día y comenzaron las actividades extracurriculares. Estaba sentada con mi mejor amiga en las gradas del coliseo, mirando a nuestros amigos de curso prepararse para jugar Basket contra uno de los colegios más reconocidos de la ciudad y al parecer con un récord impecable de victorias, cuando vi entrar el hombre más espectacular del mundo al coliseo. Alto, con unas facciones muy masculinas, me llamó la atención su mirada curiosa con sus grandes ojos azules impresionantes, el pelo negro, luce su atlética figura demostrando que se encuentra en excelente forma.


-¡¡Puedes dejar de mirarlo fijamente!! -El comentario de María llamó mi atención.

-Se va a dar cuenta de que estás embobada mirándolo. -Me aclaró al ver mi cara de sorpresa.

-¿Puedes creer que un hombre así te recrea la vista?, parece descendiente directo de Zeus. -Le dije realmente impresionada.

-Y por ese tipo de comentario es que no tienes novio. -Me dijo riendo.

-¿Por tener cultura general? -Le contesté.

-Porque al parecer los hombres las prefieren brutas. -Su comentario me hace reír.

-Es realmente apuesto. -Le digo, mirando de nuevo el jugador del equipo contrario.

-Debes admitir que con los hombres nunca se sabe.

-¿Qué quieres decir?

-Pues... he oido a las niñas de los cursos más altos hablar en las duchas y siempre dicen que cuando los miras sin el uniforme, al parecer te llevas una desilusión muy grande. -Me dice María con picardía.


Aunque al principio no le presté mucha atención a su comentario, a medida que el juego iba transcurriendo, una idea comienza a formarse en mi cabeza, idea que terminó por transformarse en un plan. Cuando ella ve mis intensiones me dice:


-¡¡¡No, no, no, no, no!!! Andrea, mira que te veo venir y esto nos puede causar una expulsión segura.

-Eso sería si nos dejamos atrapar, además debes entender que entre tantas mujeres, debo hacer algo que me haga notar. -Le dije con la resolución de llevar a cabo mi plan.

-Andrea, podemos pensarlo por un segundo. -Me dijo tratando de disuadirme.

-Un segundo. -Le dije.

-Primero: no lo conocemos y no sabemos ¿cómo puede reaccionar?; segundo: seguro que va a estar con todos nuestros compañeros y los suyos; tercero: qué importa si no tiene el cuerpo que parece tener; cuarto: te vas hacer notar porque va a pedir una orden de alejamiento en tu contra; quinto:...

-¿Se te acabaron los argumentos?

-Es que creo que los cuatro primeros son lo bastante poderosos, como para persuadirte de hacer semejante locura.

-¿Cuándo nos hemos dejado amedrentar por algunas minucias como esas?

-Primero: no son minucias y segundo y lo más importante, no importa lo que te diga, no voy a lograr disuadirte ¿verdad? -Yo negué con la cabeza, mientras sonreí con picardía.

-La verdad es que lo tengo todo planeado. -Le dije.

-Para estar claras, quieres que lo espiemos mientras se cambia para ver si tiene el cuerpo de infarto que crees que tiene, para que te vea y te conozca, ¿verdad?

-Y es por ese tipo de comentarios que somos mejores amigas. -María se quedó pensando por unos segundos que me parecieron una eternidad, para luego decir.

-¿Cómo lo vamos a hacer? -Yo la abracé y comencé a narrarle el plan

-Tenemos que esperar a que termine el partido.

-Evidentemente.

-¿Nos podemos enfocar?, recuerda que a los estudiantes invitados les prestan los camerinos y las duchas para que puedan cambiarse, antes de irse a sus casas.

-¡¡Andrea van a estar todos ahí metidos!!

-Por eso debemos esperar a que salgan nuestros compañeros y los de él.

-¿Y si sale primero?

-¿Podemos ser un poco optimistas?

-Podemos, lo que no estoy segura es de si todo esto vaya a salir como quieres.

-Yo en cambio estoy segura de que si va salir como quiero..

-Lo dices con mucha seguridad.

-Porque estamos planeando mi primer encuentro con quien será mi futuro esposo.

-¡¡¡Ah!!!, si es tu futuro esposo, estoy segura entonces de que todo saldrá según el plan. -Me dijo riendo.

-Una vez que veamos que él sigue en los camerinos, pues yo entro y además de presentarme.

-Como su futura esposa.

-Idiota, pero si, también veo lo que hay debajo del capó.

-Sutíl la metáfora automotriz. -Me dice riéndose.


Mientras el partido transcurría y nuestros compañeros perdían por una diferencia realmente sorprendente, María me miraba a cada rato, con al esperanza de que perdiera la resolución y le dijera que una vez que terminara el encuentro nos iríamos a los buses, pero la verdad es que cada vez me atraía más, además de que había oido por algunas estudiantes de su colegio que habían venido a verlo, de que además de apuesto es excelente estudiante, galante y muy detallista, además de que estaba soltero. Por lo que una vez sonó el silbido que en ratifico como ganadores al equipo invitado, María me preguntó:


-¿Estás segura de que quieres hacerlo?

-¿No oíste que además de ser un adonis, es excelente estudiante, detallista y sobra decir que un virtuoso jugador de basket?

-¿Y es que ahora estamos reclutando jugadores para un equipo de Basket del colegio?

-Pues a tenor del resultado no estaría mal, pero a quien vamos a reclutar es a mi futuro esposo. -Le recordé mientras comenzamos a caminar hacia los camerinos.

-¿Eres consciente de que puede que salga de primero y se nos vaya al traste el plan?

-Eso ya lo habías dicho, ¿puedes poner un poco de fe y actitud de que todo saldrá como lo planeamos?, claro que si prefieres lo hago sola. -Le dije molesta.

-¿Cuándo te he dejado sola en alguna aventura?

-Nunca.

-Pues eso, no voy a empezar a hacerlo ahora y menos cuando estamos planeando un encuentro con tu futuro esposo. -Y con ese comentario dio por terminada la discución.


En el recorrido nos encontramos a todos nuestros amigos, a los jugadores del otro equipo, a un grupo de estudiantes que estaba esperando ver salir al equipo ganador, para darse a conocer y justo cuando estaba dando por perdido mi plan al ver a los entrenadores cerca de los camerinos, María salvó el día y los distrajo fingiendo una caída digna de un premio de la academia.


Recuerdo que el corazón me latía fuerte, sentía las mejillas a punto de explotar y el aire no me entraba a los pulmones, por lo que respiré hondo y con el poco valor que me acompañaba, abrí la puerta para encontrarme a mi Adonis con una toalla al rededor de la cintura, algo que me alegro la verdad es que no estaba preparada para verlo como el David de Miguel Ángel.


Recuero que se volteó para ver quién acaba de abrir la puerta y aunque primero se sorprendió, su expresión cambió de la extrañeza a la diversión en un segundo. Al ver que no me movía de mi sitio y que tampoco decía nada, se acercó lentamente a donde yo estaba y me preguntó con una sonrisa:


-¿Estás buscando a alguien en particular?

-Si a ti. -Le dije con una seguridad que estaba lejos de tener.

-Pues me has encontrado, ¿en qué puedo ayudarte? -Debo ser honesta, la pregunta no pude responderla porque estaba muy entretenida repasando su hermoso y perfectamente esculpido cuerpo. Cuando mi mirada regresó a sus ojos, me di cuenta de que está esperando una respuesta de mi parte, por lo que di un paso en falso y antes de que pudiera darme cuenta el Adonis había impedido que me cayera, al tomarme delicadamente del brazo, aunque en el movimiento me pegue con una de las sillas del camerino.

-¿Te hiciste daño?

-¿Perdona? -Le dije un poco avergonzada, con la mirada en el piso.

-Te preguntaba si te habías hecho daño y si ¿Veías algo que te gustara? -Me dijo un poco más cerca, tomando.

-Si.

-¿Podrías ser más clara por favor?, no quisiera confundir tu respuesta o mal interpretarla. --No te entiendo. -Le dije.

-Primero, ¿te hiciste daño? -Me dijo revisándomelas donde me había golpeado.

-No.

-Segundo: ¿Qué es lo que te gusta?-Me preguntó incorporándose.

-Tú. -Le respondí con un hilo de voz.

-¿Yo?, pero si no me conoces.

-Pero ya sé que eres atento, amable y bastante apuesto. -Lo último hizo que mis mejillas se sonrojaran aún más si era posible.

-Y ¿cómo es que sabes todo esto?

-Porque me has tratado con respeto desde que entre, no has mencionado el hecho de que estoy muerta de la pena, me ayudaste cuando casi me caigo, has revisado si me lastime con la silla y y has hecho lo posible por ayudarme a no sentirme ta fuera de lugar.

-Eres una mujer inteligente, menos mal, porque desde que te vi en las gradas me gustaste mucho. -Me dijo acercándose aún más.

-¿Eso qué significa? -Justo cuando me iba a decir que significaba, oímos unos pasos y vimos como la puerta comenzaba a abrirse.


La verdad es que no me expulsaron, pero si nos suspendieron varios días, nuestros padres nos dejaron sordos de los gritos y no pudimos salir en un mes. Pero si me preguntan, valió la pena porque como le dije a María ese día hace ya varios años, habíamos planeando el encuentro con mi futuro esposo.


Nickole Naihans L

Nickole Naihaus L

nickinaihaus


foto: https://www.tumgir.com/tag/Nijimura%20Shuuzou


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